sábado, 9 de marzo de 2013

El reto de la Lectura en nuestro paìs


 

LECTURA EN LA FAMILIA, o Cómo hacer que su niño lea, Señora



“Enseñarle un libro a un peruano es cómo enseñarle la cruz a Drácula” (Poeta de la calle)

“La educación de los hijos debe empezar veinte años antes que estos nazcan.”(Napoleón)

“… lo que determina en gran medida la vida de los seres humanos es el peso de las palabras o el peso de su ausencia.” (Michèle Petit, especialista internacional en lectura)

Todo el lío alrededor de los textos escolares y los costos de la Educación en el Perú ha calateado tanto la desesperación de las familias por ubicar social y económicamente a sus vástagos, como la inanidad del servicio educativo que se recibe, pagado o público. Una arista de este tema se relaciona con la lectura. Muchos papis y mamis traen una preocupación mayor, cotidiana y muchas veces desesperante, que es básicamente cómo hacemos que el muchacho o muchacha de miércoles lea y estudie.

Lectura y Nutrición


Es aquí donde se observan algunas cuestiones sobre las que quisiera echar un poquito de luz, la que pueda. Señora, si usted empieza a preocuparse de que su hijo lea a los siete, ocho, nueve o diez años, usted ya fue. Sus estrategias tendrán que ser muy otras que las que voy a proponer, porque usted dejó pasar el tiempo. Claro, los hijos pequeños se tienen por lo general cuando uno es más o menos joven y bobo. Es decir, cuando uno mismo no ha cuajado y cree aún que las cosas pasan solas. En Educación, como en todo, nada pasa si nada se hace. Y eso significa que si eres reciente papi o mami, empieza a preocuparte AHORA. No se trata de que te comas la publicidad que te presenta niños disfrazados de toga y birrete, cargados por babeantes papis jóvenes con caras de imbécil, que te jura y rejura que tu hijo dejará a Einstein como zapatilla si le das un cierto tipo de leche enriquecida. Puedes inyectársela intravenosa si quieres, y lo máximo que pasará es que el chico subirá de peso y será algo más saludable. Lo que malo no es, por más que será a un costo exorbitante que saldrá de tu bolsillo. 



Lectura y Autonomía

Lo primero en todo este asunto es que tu hijo sea él mismo, no una prolongación tuya. Vale decir se trata de desarrollarlo como un ser humano autónomo. Y eso tiene un motivo obvio: Tú no estarás siempre, tú no lo cuidarás siempre, para bien y para mal ese mocosito/a crecerá y te retará algún día, caminará con sus pies y comerá con su manito. Más vale que sepa hacerlo bien.  Tú no vas a leer por él / ella, lo tendrán que hacer por sí mismo. Es decir, hay que formar la autonomía. Esto, que es más obvio que los agujeros de las orejas, choca con la sobreprotección que mamis y papis le acuerdan a sus criaturitas de porcelana, a los que cuidan cómo si fueran a quebrarse si los exponen a la realidad. Pero la autonomía no puede fomentarse sin correr riesgos, sin que los muchachos y muchachas de miércoles se caigan y se den coscorrones. Riesgos inteligentes, avisados y calculados, claro, tampoco se trata de irse al otro lado. Pero la autonomía significa que vuestra criaturita debe llegar a enfrentar el mundo y la sociedad él solito, con confianza en sus propios medios y con confianza en su propio cuerpo.Lo que hay que hacer con los niños es aprestarlos sin correteaderas. Cuando son bebés deben estar expuestos a las influencias del exterior. Los bebés son curiosos por naturaleza y les encanta emplear sus sentidos. Dejo a los psicólogos del desarrollo el detalle de sus etapas, y recomiendo a papis y mamis que los lean, que hay muchos y muy buenos. La cosa es que los niños y niñas son esponjitas que usan sus sentidos y captan todo, aquí, ahora, y a velocidad de auto de carreras. Nunca hay suficiente cuidado para elegir las influencias que se desea tengan nuestros bebés y niños. No es fácil y es cada vez más caro, pero nada sustituye la supervisión familiar. El objetivo es que el bebé haga las cosas por sí mismo. Naturalmente a su ritmo, pues, señora.

Leer cómo habilidad



Esto del gusto por la lectura es relativo. Recojo aquí ciertas ideas de la especialista Michèle Petit. Leer puede ser muy pesado, y no necesariamente te va a gustar siempre. Se supone que la vaina empieza con el gusto derivado del leer, del placer que proporciona. Repito, esto es relativo. Si haces que tus monstruitos se familiaricen con la letra escrita, pues les gustará la letra escrita, pero no de arranque por la letra escrita, sino por lo que transporta. Contar cuentos e historias es muy bonito y a las criaturas les fascina. Por eso se pegan a la televisión, y por eso los juegos de video presentan historias que contextúan el juego mismo. El tema es que ver tele o jugar con las pantallas no crea habilidades lectoras, sino otras muy distintas. No es que sean negativas, simplemente no son habilidades lectoras. Lo que joroba la paciencia es que hay que darse el tiempo para contarles historias a los niños y niñas en vez de ver la cuarta temporada de la serie de moda. Y además hay que leerles con el libro abierto delante. Porque ellos, que son aprendices mucho más eficientes que nosotros, rápidamente asocian e imitan. Y como asocian las historias fascinantes que les cuentan con sus soportes, es decir con los libros, pues solitos y a su tiempo se acercarán a ellos a buscar esas maravillas, más aún si tienen figuritas y muchísimos colores y diseños. E imitan al papi o mami que lee, claro, si es que leen por su cuenta y sin ocultar que están leyendo. La vida familiar muchas veces puede consistir en sentarse en una sala – lugar más o menos abandonado en muchas familias – y cada cual hacer lo suyo: Los niños jugar, los papás leer y escuchar música o a veces incluso trabajar. E interactuar.
  

Palabra mágica: Interactuar

La discusión acerca de la dicotomía Cantidad / Calidad del tiempo dedicado a los hijos es muy relativa. Las dificultades inherentes al ganarse la vida limitan la cantidad de tiempo disponible, y se pretende que esto se sustituya por “calidad” de tiempo. Hay algo de cierto en ello, si bien muchas veces los más empingorotados especialistas están en figuritas para explicar cómo se fabrica un tiempo de calidad. Yo tengo mi palabrita mágica para exorcizar al monstruo: Interactuar.

Un tiempo de calidad implica Interactuar. Y eso significa exactamente lo que dice: Estar juntos, no yuxtapuestos como extraños, sino haciendo cosas juntos. Estas cosas pueden ser por separado, en donde cada cual hace lo suyo e interactúa de cuando en vez. No hay reglas acá sino ser quien se es. No hay un “deber ser”. Si te provoca alzar al mocoso y comértelo a besos, hazlo. Además, si uno está ahí, le provoca hacerlo. No te aguantes si te provoca, pero fingir tampoco es gracia, los niños se dan cuenta cuando eres hipócrita. Además no todos los días estás de humor, pero tienes que recordar que el adulto eres tú, y tu responsabilidad sigue allí. Pero relájate, varón, mujer. Vive tu familia. Tampoco se trata que seas quien no eres, lo que cuenta mucho cuando se es “papá sustituto” (padrastro, tío, abuelo, pareja de la mamá, etcétera), y sobre todo cuando hay “papá oficial” más o menos ausente, con el que no se trata de competir.  Estos períodos de estar juntos sin objetivo común fijo son necesarios desde todo punto de vista. Los niños se acostumbran a vernos ahí, haciendo lo nuestro autónomamente, y de eso se trata, que no dependan emocionalmente de nosotros. Como son grandes imitadores, harán lo que nosotros. Mira qué tal  poder el que tenemos.

Otra forma de interacción es lo que llamo - con otros - los “tiempos fuertes”. Tal vez a esto se refieran los especialistas que hablan de tiempo de calidad. Puede haberlos de muchos tipos. La cosa es estar juntos haciendo algo. Pongamos algunos ejemplos: Imagínate que te levantas media hora antes, cuando no hay tanto carro en la calle y sacas a pasear a tu monstruito, mejor aún si al parque, por el puro prurito de respirar el aire en la mañana, y porque mirar árboles y verde es relajante y bonito. Los fines de semana ciertos papás se tiran el presupuesto familiar llevando a los hijos a ciertos happenings. Nada malo en sí mismo, si tienes la plata. Pero hacer las labores juntos tiene a mi ver más gracia. Y la señora, además, lo agradecerá, pero no le destrocen el establecimiento: Ayuden con el desayuno del domingo; la labor de la cocina; la limpieza de la casa; el hacer ejercicio por el puro vacilón de hacerlo; escuchar música, bailar y cantar – de paso a la señora eso le suele gustar; el salir a ver la puesta del sol, si la tienes al alcance por supuesto; incluso ver la serie de televisión preferida. Todo tiene sentido cuando están todos juntos haciéndolo. Claro, hay actividades que son mejores que otras, ahí lo dejo a tu criterio, a tu modo de ser y el de tu gente.     

Interactuar leyendo, o leer interactuando

Entre los posibles tiempos fuertes están los tiempos de leer. Ya el simple hecho de estar juntos relajadamente un cierto espacio de tiempo suele convertir espontáneamente y con rapidez los tiempos “sin objetivo fijo” en “tiempos fuertes”. Con el tiempo los tiempos se fabrican solos, si estás relajado y no tratas de corretear a tus monstruitos. Eso sólo sirve para transmitirles tu tensión y estrés. Estoy seguro que tienes cosas mejores que pasarle a tus mocosos. Tratemos de pensar en “tiempos fuertes lectores”.


La lectura accesible

El placer de leer no se crea con frustraciones. Es un primer paso, pero aunque sin él no se lee, no basta. Frustrar la lectura es escandalosamente fácil. Receta para no leer: Textos farragosos y complejos convertidos en una obligación penosa, con vocabulario complicado y sintaxis difícil, sin figuras, sin historias, sin juegos de palabras, no hay nada mejor para marchar en vivo y en directo hacia el aburrimiento y el fracaso. La dificultad está en el crítico período del aprendizaje de la decodificación, que coincide con la Educación Inicial. No hay reglas generales para esto, depende del ritmo de cada persona, pues que la lectura es una actividad personalísima. Pero en términos generales, si no has aprestado a tus hijos en un vocabulario relativamente complejo, pues la decodificación se convertirá en algo demasiado complejo y frustrante para ser abordado, y tu mocoso, que es cualquier cosa menos idiota, no hará lo que le cueste demasiado hacer. Como tú, ni más ni menos. Menos mal, el secreto no es tan complejo de captar.

Los cuentos infantiles poseen muchas virtudes. Aunque hay miles de versiones de cada cuál – debo haber visto unas cien o más de la Cenicienta – en general tienden a cuidar la complejidad del vocabulario. Claro, las ediciones responden a públicos muy específicos, casi siempre españoles o argentinos o mexicanos. Pero eso no es tan malo, aunque estas poblaciones – en realidad todas ellas – están por encima de nosotros en comprensión lectora. El hecho es que arrancar por ahí tiene mucho sentido, sean cuentos de autores antiguos o nuevos. Siguen siendo historias con trama e interés propio. Yo mismo me he sorprendido continuando la lectura de ciertas historias, con mis propios monstruitos largamente dormidos. Por cierto, es buen momento para introducir cuentos e historias de origen nacional y con tramas de todos tipos y calibres. No hay necesidad de experimentar, los cuentos para niños son para niños, y por lo general los autores saben lo que hacen. No hay necesidad de “proteger” a los niños, aunque nos parezca que algunos cuentos sean bien dramáticos y traigan contenidos que nos afecten personalmente. Pienso en historias como “La Niña de los Fósforos”, de dramático final; o en ciertos cuentos quechuas de aparecidos, realmente de susto, recopilados por José María Arguedas. Si te parece que algo es demasiado para tu monstruito, pues nárralo de otro modo, de todos modos, cuando lo lea por sí mismo enfrentará esas realidades. Y estarás ahí para ayudar.

Los temores de los niños pueden y deben ser exorcizados. Hay cuentos e historias que producen vergüenzas o miedos, análogos completamente a los de la vida real, que tus mocosos no diferencian, pues para ellos todo es “real”. Que consigan separar paulatinamente la fantasía de la realidad es, precisamente, pelota que está en tu cancha, y acabo de mostrarte una manera de trabajarla. El peor enemigo de los niños es el miedo irreal, sin objetivo y sin posibilidad de control. Que consigan superar sus naturales temores es parte de la adaptación al mundo natural y a la sociedad.

Qué da la lectura

La lectura proporciona mundos. Nada menos.  No solamente el macrocosmos “real” en el que vivimos, nos movemos y existimos, sino también el microcosmos, el mundo que tenemos dentro y que a veces compensa la chatura de nuestra vida cotidiana y hace que la vida sea un bien precioso, bien digno de ser experimentado. Una de las lecturas para niños que me parece de mayor efectividad para leerla con los mocosos son las fábulas. Se diferencian de los cuentos “normales” en que presentan no un ser sino un “deber ser”. La formación de valores suele ser importante para la vida social, pero a la vez existe inevitablemente ligado a todo deber-ser la confrontación con el ser.  El mundo puede necesitar de paz, pero hay guerras. La sociedad necesita de gente honrada, pero lo cierto es que existe una desenfrenada carrera codiciosa. Decir la verdad es bueno, pero la gente miente. Estas contradicciones sociales crean conflictos en las mentes infantiles desde temprano, normalmente antes que los papis y mamis nos demos cuenta. Esopo, Iriarte, Samaniego y demás fabulistas lo sabían, y trataban de presentar modelos de acción práctica, para que este mundo no nos coja desprevenidos en su dura realidad. Es así que a los temas de decodificación y comprensión lectora empezamos a añadir funciones intelectivas más altas, las que vehiculan los juicios morales.

Colofón

No se aprende principalmente a leer para divertirse, aunque divertirse sea importante. No se lee para ser una enciclopedia ambulante, ni para regodearse, ni siquiera para aprender a hacer juicios morales; por más importante que sea desarrollar funciones intelectuales y éticas para la feroz lucha por la vida. Se aprende a leer para incorporar el Mundo al propio lenguaje, para ser plenamente humano y autónomo. El peso de la palabra o de su ausencia estará encima de nosotros toda nuestra vida.  Te apropias del mundo y eres un protagonista en él si hablas tu propia palabra, no si te dejas pronunciar por otros. Y punto por hoy.
Es decir, tu hijo no será lector porque le des suplementos nutricionales. Claro que no sobran, pero una dieta adecuada debería ser, y por lo general es, más que suficiente. No me deja de sorprender tanto la necesidad de los papis y mamis noveles de sentir que hacen algo – probable reflejo de un sentimiento culposo – como que los oligopolios de la alimentación exploten sin misericordia este sentimiento. Los suplementos, entiendo tal vez exageradamente, son como la sopita de enfermo: Para enfermitos. Adquirir las necesarias grasas, proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales se puede lograr formando adecuados hábitos alimentarios. Tener hijos es una buena oportunidad para ordenarse y considerar la familia como un todo. Los adultos de la familia deben hablar de este y otros temas, que siempre es mejor tomar decisiones sensatas antes que dejarse llevar por la culpa de “trabajar demasiado” o de “no tener tiempo”. Además, sentirse culpable de ganarse la vida para sí y para la familia es, perdónenme mis lectores, de lo más bobo. La familia tiene que adaptarse al ritmo de la realidad, no al revés. Claro, hay que meter neuronas para contrarrestar las malas influencias sociales y hacerse cargo. Pero siempre hay un cómo.     

Reflexionando juntos.


 

Uno de los problemas de nuestra sociedad es la crisis de valores. Este problema se convierte a la vez en una posibilidad para que las personas cambien esa situación.
Uno de los caminos es la convencer con el ejemplo, inculcar valores en nuestras interacciones con los demás
¿como hacerlo? ¿Por dónde empezar? 
Aquí les dejó un vídeo para empezar a reflexionar juntos.

Argumentando: practica 2

Argumentando:
Ahora que ya venimos ejercitando el arte de argumentar como estrategia para mejorar nuestras interacciones con nuestros pares y adultos, te proponemos otra actividad para que   demuestres tu capacidad argumentativa.

Para ello debes  observar en el vídeo con detenimiento:

 ver vìdeo practica Nº 2

 Ahora formula una tesis a favor y en contra  y redacta cinco  argumentos a favor o en contra de la tesis formulada:




Argumentando: práctica 1

Argumentando:

Como bien sabemos argumentar Es sustentar o probar una serie de afirmaciones para apoyar otra afirmación. Revela una opinión, una calificación o posición frente tema.
       Observa el siguiente vídeo y realiza lo siguiente:
  1. 1) Identifica la Tesis.
  2. 2) Formula tres argumentos a favor o en contra de tu tesis.




y

Texto Descriptivo

El texto descriptivo
›      Es una unidad comunicativa ordenada y coherente de un tema que describe de manera afirmativa los aspectos de un tema.


       Tiene propósito informar acerca de cómo es el objeto: describir características y cualidades del objeto del tema.
El proceso para realizar una descripción , considera:












Observa el siguiente video de la UAL y yealiza una descripción breve (50 palabras)

La Silaba Tónica





La Sílaba Tónica




es aquella en donde se carga la voz. Es decir, la sílaba de una palabra que es pronunciada con mayor intensidad que las demás.

Ejemplos de sílabas tónicas:
queso     balcón    cartelera    dicil    respeto      camiseta   
brújula   ámbar     rame      reloj      último       pared.


Todas las palabras generalmente poseen una sílaba tónica y las demás son sílabas átonas.




Los acentos en las sílabas tónicas.


En los ejemplos anteriores, los términos como cartelera o respeto, aunque no lleven el acento gráfico, poseen sílabas tónicas en "le" y "pe", respectivamente. Existe una mayor carga de la voz en dichas sílabas que en las demás. 
No todas las sílabas tónicas deben llevar el acento gráfico o tilde.


Para saber cuándo hay que acentuar las mismas, es importante estudiar lo que disponen las reglas básicas de la acentuación.

Ejemplos de sílabas tónicas en las palabras agudas:
ca, razón, pared, me, reloj, educación, oja.
Las citadas palabras como llevan acento por ser palabras agudas terminadas en n, s, o vocal. 
Términos como pared o reloj, por más que no llevan el acento gráfico como los otros ejemplos, poseen también sílabas tónicas, ya que tanto en la sílaba red, de pared, y loj, de reloj existe una carga de la voz al momento de ser pronunciadas.

Ejemplos de sílabas tónicas en las palabras llanas:
césped, cárcel, oso, faro, silla, cil, Argentina, fruta.
Entre las palabras llanas citadas como ejemplos también se encuentran sílabas tónicas que llevan acento gráfico y otras que no. Palabras como cárcel y fácil, llevan tilde en la penúltima sílaba por ser llanas que no terminan en vocal, ni en n, ni en s. En cambio, otros ejemplos como fruta, oso, o Argentina, aunque no posean acento gráfico, cada una de ellas tiene una sílaba tónica en el penúltimo lugar.

Ejemplos de sílabas tónicas en las palabras esdrújulas:
menico, préstamo, diálogo, órdenes, estula, fósforo, grima, círculo, ficit.

Al contrario de lo que sucede con las palabras agudas o las llanas, las palabras esdrújulas siempre llevan tilde. Por tanto, en todos los ejemplos de arriba, siempre las sílabas tónicas deben llevar acento.

Ejemplos de sílabas tónicas en las palabras sobreesdrújulas:
pidamente,quítamelo, infórmeselo, coménteselo, evidentemente.

Las palabras sobreesdrújulas llevan la sílaba tónica antes del antepenúltimo lugar. 

En la mayoría de los casos, dichas sílabas se escriben con tilde, sin embargo, también existen algunas excepciones. Por ejemplo, el término evi-den-te-men-te es una palabra sobreesdrújula sin tilde, pero con sílaba tónica, ya que existe una mayor intensidad en la pronunciación de la sílaba den de dicho término.




La Ortografía y redacción



LAS REGLAS DE PUNTUACIÓN.
Es más difícil puntuar correctamente que colocar correctamente los ace­ntos, porque si bien las reglas de los primeros son claras y obligato­rias, las de los signos de puntuación son muchas veces optativas: una per­sona colocará una coma donde otro pondría un punto, un punto y coma, o qui­zá nada. Por ello, más que reglas, se debe hablar de recomendaciones en el uso de los signos de puntuación.

Los signos de puntuación intentan suplir en la escritura a la entona­ción y las pausas. Me explico: la misma oración estás acostado puede signi­ficar cosas distintas dependiendo de que tenga la entonación de una pregun­ta, de una afirmación o de una exclamación de sorpresa. Necesitamos dife­ren­ciar estas entonaciones por medio de algún tipo de signo. Lo mismo suce­de con las pausas: una coma puede hacer variar 


dramáticamente el significa­do de una oración. Se dice que el zar Pedro el Grande tenía unos impresos preparados en los que ponía matar no tener piedad con los que firmaba las penas de muerte o sus conmutaciones. Si quería ejecutar al reo, ponía la coma tras matar: matar, no tener piedad; si por el contrario quería que la pena no fuera llevada a cabo, ponía la coma tras no: matar no, tener pie­dad. Sin llegar a estos extremos de truculencia, pensemos que no es lo mis­mo decir Elena, te llama Juan, que Elena te llama, Juan. La colocación de estos signos es, pues, portadora de un significado, por lo que hay que pen­sar muy seriamente si hay que colocar un signo o no y dónde. Algo que hay que tener muy en cuenta es que, si bien todo signo de puntua­ción distinto de las comillas implica una pausa en la entonación, no toda pausa debe ser señalada por medio de una coma u otro signo, ya que hay pau­sas en el discurso que son puramente respiratorias, que se hacen inde­pen­dientemente de la puntuación para poder aspirar aire. No se deben esca­timar las comas, pero un uso excesivo de ellas suele resultar agobiante por lo entrecortada que deja la lectura.   
USO DE LA COMA- Se escribe coma entre palabras o grupos de palabras que van formando una serie y no van unidas por las conjunciones y, o, ni. Es decir, para separar una serie de tres o más sintagmas coordinados entre sí, a ex­cepción del último miembro de la coordinación, que irá encabezado por laconjunción coordinante:Sólo han votado a favor Dinamarca, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Alema­nia. No han aceptado la propuesta ni España ni Irlanda ni Ita­lia. Es posible que a última hora se adhieran a la moción Gran Breta­ña, Francia, Grecia o Portugal.- Se escribe coma para separar dos o más ideas diferentes que forman en conjunto una sola oración. Si hay más de dos, la última idea se separará del resto no con una coma, sino con las conjunciones y, o, ni. Separamos ahora no sintagmas, sino oraciones coor­di­na­das, aplicando el mismo criterio que en el apartado anterior(véanse los ejemplos anteriores).- Se escribe coma para señalar una pausa debida al cambio del orden habi­tual entre los elementos de una oración. Con esta pausa se señala un hipér­baton, que no es otra cosa que la colocación de un complemento fuera de su posición habitual en el sintagma. Hay que colocar una coma entre la ora­ción que indica una circunstancia de tiempo, lugar o modo en que se realiza la acción y el resto de ella, si la circunstancia no va expresada en último lugar. Es un caso más de lo dicho antes: si la subordina­da adverbial no va al fi­nal de la oración compleja, estamos creando un hi­pérbaton que se seña­la por pausa en la entonación y por coma en la escritu­ra.  OBSERVESE:¿Has hablado ya con Bernardo? / Con Bernardo, ¿has hablado ya?Escuchamos lo que narraba Luis totalmente embobados / Escuchamos, totalmente embobados, lo que narraba Luis.- Se escribe coma para separar un vocativo del resto de la oración:Julia, te ha llamado Luis / Julia te ha llamado, Luis.- También se escribe una coma para separar cualquier complemento explicati­vo de un nombre, sea éste una aposición o una oración de rela­tivo explica­tivas:Los excursionistas, que estaban cansados, se pararon a descansar(compárese con los excursionistas que estaban cansados se pararon a descansar).- Por último, se ponen entre comas las expresiones esto es, es decir, por consiguiente, por último, sin embargo, no obstante y otras semejantes que introducen una explicación:Elena es un poco histérica; no obstante, actuó con una lucidez admi­rable en un momento tan difícil.

La argumentación


La argumentación:

Argumentar es defender una idea oportando razones que justifican nuestro punto de vista. El propósito de la argumentación es convencer a los demás a través, de medios racionales.

La capacidad para argumentar correctamente va relacionada con la capacidad de influir en las demás personas probando o demostrando una idea (o tesis), refutando o bien persuadiendo o disuadiendo  al receptor sobre determinados comportamientos, hechos o ideas.

Elementos de la argumentación:
  • El objeto: es el tema sobre el cual se argumenta.
  • Tesis: postura que el argumentador tiene respecto al tema.
  • Argumentos: razones en las que basamos nuestra postura . Deben estar directamente relacionadas con el objeto de la argumentación y con la tesis que defienden.
Tipos de argumentación:

La argumentación positiva o prueba consiste en presentar argumentos que respalden nuestra postura ante el tema objeto de la argumentación.



La argumentación negativa o refutación consiste en aportar argumentos que sirvan para rechazar los argumentos contrarios a nuestra postura.




Clases de argumentos:
  • Racionales: se basan en ideas y verdades aceptadas por la sociedad.

  • De hecho: se basan en pruebas observables.
  • De ejemplificación: aquellos que se basan en ejemplos concretos.
  • De autoridad: están basados en la opinión de una persona reconocida.
El texto argumentativo: 

Es un tipo de texto que habitualmente comienza con la presentación de unos hechos -exposición- y continúa con las razones que justifican una determinada postura frente a esos hechos -argumentación-. Muestran una presencia del:
  • Emisor: se manifiesta en 1ª persona.
  • Destinatario: en las formulas que el emisor incluye para dirigirse a él.
Estructura del texto argumentativo:


  • Introducción
    Es la presentación  que da comienzo al discurso, presenta el tema e intenta captar la atención del destinatario.
La Tesis:
Es la afirmación del tema materia de la argumentación que el autor manifiesta en su punto de vista o idea principal.
Existen dos formas de platear una tesis:
- Tomar una posición frente al tema, es decir a favor o en contra.
  Ejemplo: asuntos polémicos.
- Calificar positiva o negativamente, de lo más intrascendente a lo más serio.
  Ejemplo:  la comida que disfrutamos, el nuevo jefe  de nuestro trabajo es eficiente, desorganizado, 
Argumentación:
Son afirmaciones probatorias de la tesis de forma clara y convincente.

  • Conclusión: es la parte final, resume lo expuesto y recoge la tesis y los argumentos principales.
La lógica argumentativa:

Para que una argumentación sea correcta, los razonamientos deben estar sujetos a las leyes de la lógica. Una mala argumentación se produce muchas veces como consecuencia de la ignorancia del argumentador. Pero en ocasiones se recurre de forma consciente.

Errores en la argumentación:
  • Los argumentos incorrectos se derivan de la mala utilización de la lógica argumental:
    • Elevar lo particular a la categoría de general.
    • Incurrir en círculos viciosos.
    • Establecer falsas relaciones de causa-efecto.
  • Los falsos argumentos son modos de persuasión ajenos a la lógica argumental:
    • Apelar a los sentimientos del destinatario.
    • Apelar a la importancia, al prestigio o a la autoridad del emiso